Aprendí a no rendirme.

Aprendí a no rendirme a tomar las mejores decisiones para mi persona, aprendí a entender que "la gente" es sólo eso, "gente" a la que no se le encuentra ningún tipo de calificativo, porque si lo encontrara sería una agresión también. Aprendí que nadie piensa como uno, que aquellos valores que antes teníamos sólo unos pocos los mantienen, ojo nadie dice que uno es perfecto, sólo se trata de ser fiel a si mismo de la mejor manera. Aprendí que con mucha paciencia y sacrificio se logra todo lo que uno se propone. Y es que con el tiempo uno aprende muchas cosas.