HOY APRENDÍ...
Que no siempre se crece hacia arriba. Muchas veces, se crece hacia adentro: más humildad, menos orgullo, mas autenticidad, menos apariencia, más gratitud, menos infelicidad menos impulsividad.
No todo lo que nos pasa es porque lo merecemos. A veces necesitamos cosas malas y tropiezos en la vida para poder crecer y madurar como personas.





