Aprendí a disfrutar de mi compañía.

Estoy descubriendo mi mundo interior completamente a solas. Aprendí que estar sola y sin pareja está bien, estoy dispuesta a profundizar en mí, a trabajar en mi propia seguridad y llenar esos vacíos yo misma y con el apoyo de diferentes alternativas, porque comprendí que si no lo hago yo, nadie más lo hará por mí. 

Estoy lista para compartir mi tiempo, y no con alguien ajeno, ni a solas, sino conmigo; disfrutando de mi fiel compañía, alimentando mi paz interior, reprogramando mi corazón, mi alma y mi esencia, engrandeciendo mis pasiones y enriqueciendo otras. Tengo la certeza que cada vez me acerco más a esa persona de la cual diré: “¡vaya que orgullo de ser!”

No sabía qué tan fuerte podía ser; no sabía que mi mejor aliada y compañía sería mi alma y  mi fuerza interior.

"Todo esto solo se aprende con el tiempo."