Cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros de nada valdrán las lamentaciones.


Con el tiempo aprendes que la vida
en este mundo, pasa rápido
y que la muerte llega de inesperado.
Y que cuando la puerta de esta vida
se cierra para nosotros de nada
valdrán las lamentaciones.
Por eso disfruta cada segundo,
como si fuera el último.