- Recuerda que no naciste para mendigar cariño, sino para compartirlo con quien te elija sin condiciones, con quien te mire como destino y no como opción pasajera.
- No corras tras de nadie, porque el amor verdadero no se persigue, se encuentra sin prisa y se queda sin miedo.
- Quien te quiere no te deja dudas ni te obliga a ir detrás de su sombra, camina a tu lado, a tu ritmo, sosteniéndote el alma sin que tengas que suplicar su presencia.
